
El vigilar y cuidar a los hijos es una tarea complicada, sobre todo cuando se llenan de ingenio para hacer mil y un travesuras y despues mirarte con tanta inocencia diciendo "yo no fui", asi mismo la necesidad de sentirse protegidos y seguros tambien es otra odisea ya que al grito de "mamá" debes de salir disparado y unicamente te dicen: solo queria saber que estabas ahi, pues bien he podido comprobar que esto se ha podido resolver medianamente con un sistema de vigilancia y comunicacion panoptica, en la escuela mis ojos son los de la maestra, aunque ellos saben que no estoy ahi, saben que estan vigilados, si es una conducta grave me llegara una notificacion escrita de la maestra, y si no pues sera unicamente el reporte de cada semana que me realiza la maestra verbalmente, en el transporte la chica que los lleva, sera todo menos su complice, asi que me dara el reporte tambien de su comportamiento en el transporte, llegando a casa me podran reportar su tio, su abuelita, e incluso ellos mismos, porque uno es el vigilante y cuidador del otro y mientras cumplan con su trabajo tendran un premio. La funcionalidad del panoptico evidentemente no es la arquitectura, sino lo que se proyecta de manera psicologica en el comportamiento pues los individuos al sentirse vigilados tienden a comportarse de conformidad con los imperativos sociales, familiares e incluso personales, pues bien ese sistema de vigilancia tienen los enanos, ellos a sus escasos seis y siete años saben que mamá tarde o temprano se enterara, asi que mas vale que salga de sus bocas y no de otra fuente.

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