miércoles, 24 de marzo de 2010

UN POCO DE LAS IDEAS DE CARL SMITH


A propósito de los temas que se han visto en clase me pareció interesante compartir algunas ideas de Carl Smith, un Jurista alemán, profesor en la Universidad de Berlín desde 1934, su doctrina jurídica acerca del Estado se ha señalado como uno de los elementos ideológicos sobre los que se fundó el nacionalsocialismo, al que se adhirió en 1933, digamos que fue un amigo-enemigo de Hans Kelsen y a quien se le atribuye la denuncia del judio Kelsen a los nazis provocando la fuga de Kelsen para no ser capturado.
Carl Smith concibe la "acción política" como "decision
" que debe tener la talla de producir un "mito" que comprometa a los individuos: tal "producción" solo puede resultar de la guerra. El Estado ya no es el portador del monopolio político, pues se ha visto reducido en importancia a tan solo una "asociacion" más y que no se encuentra por encima de la sociedad.
Schmitt propone una pluralidad, con el Estado como comunidad
suprema y más intensa. Concibe la idea de "comunidad" con "personas esencialmente ligadas" y no una sociedad de "personas esencialmente separadas".
Esa "comunidad" es la que puede llevar a superar la degradación que al Estado ha producido el lliberalismo
que, con su negación de la política, le ha convertido en un "sirviente burocrático armado". Su rechazo a las democracias parlamentarias pluralistas, en cuanto incapaces de controlar los nuevos potenciales surgidos de la socialización creciente del siglo XX, le hacen optar por la dictadura como forma de gobierno.
Dirigió una crítica constante hacia las instituciones y los principios democráticos durante la República de Weimar, cuya estabilidad contribuyó a socavar. Según su teoría, el poder real se descubre en la situación de excepción, según quién conserve la capacidad de decisión, y no de acuerdo con la atribución constitucional de poderes. También criticó el individualismo subyacente a la democracia, al considerar que el pueblo era propiamente masa, que adquiría una identidad por adhesión a un líder carismático, y por enfrentamiento al «enemigo», categoría fundamental en la constitución de un pueblo y que se establecía por decisión arbitraria del líder. Entre las obras en que desarrolló su doctrina, destacan La dictadura

La construcción teórica más articulada dentro de la obra de Schmitt en relación con el tema de las formas de gobierno es la que resulta de la conjugación de los conceptos de identidad y de representación, que no son fácilmente definibles de manera clara y unívoca. La “identidad” de la que habla Schimtt es la de un pueblo considerado como una unidad política indivisible y homogénea: para Schmitt esa identidad es el verdadero principio político de la “democracia”. La “representación”, por su parte, según la concepción genérica que de ella hace Schmitt, califica el papel de los “comisarios” que “sustituyen” al pueblo en la determinación de la voluntad política, y que Schmitt reconoce como el principio político de la monarquía (y, de manera más atenuada, de la aristocracia). La forma de gobierno que, según Schmitt, logra conjugar al máximo grado a los principios opuestos, pero igualmente esenciales, de la identidad y de la representación es la democracia plebiscitaria; es decir, aquel tipo de sistema político en el cual el pueblo, considerado como algo homogéneo, se relaciona sin mediaciones con sus representantes (y de manera particular con el jefe de Estado), manifestando su adhesión a las decisiones de éstos a través de la aclamación.

En mi muy particular punto de vista considero algunas de sus ideas no todas, muy interesantes para abrir este panorama de conocimiento y critica a nuestra historia y nuestra realidad actual.

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